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El Fomento Productivo a la Micro y Pequena Empresa (MyPE) : Mito o Realidad?

Al revisar los distintos programas de apoyo a este sector es fácil encontrarse con estrategias de intervención más bien de índole social que de fomento productivo, ello por múltiples razones que justificadas o no, dificultan el desarrollo económico y la modernización del sector.

Entre las razones destacables figuran los enfoques influenciados por la teorización que se hiciera en décadas pasadas sobre el “sector informal de la economía”, que ve el apoyo a la microempresa como una oportunidad de generar empleo a través del “autoempleo” (trabajadores por cuenta propia sin trabajadores a su cargo) y/o “empresas familiares” (trabajadores por cuenta propia con trabajadores familiares a su cargo). Lo perjudicial de esta orientación es que se ve el tema de la MyPE sólo desde la problemática del empleo, constituyéndose los conceptos de “autoempleo” y “empresas familiares” en categorías laborales y no categorías empresariales. Este enfoque, lamentablemente, no es adecuado a ninguna estrategia de fomento productivo y menos aún en el ámbito microempresarial. El empleo es consecuencia del crecimiento económico, que a su vez es fruto del fomento productivo.

Al hablar del sector microempresarial, nos estamos refiriendo a una gama heterogénea de categorías: autoempleo, microempresas (ME) de subsistencia, ME de acumulación simple, ME de acumulación ampliada y Pequeña empresa (PE). La mayoría de estas categorías operan con una racionalidad económica básicamente orientada a la satisfacción del consumo familiar (subsistencia) y tienen una desventajosa inserción en el mercado. Por lo tanto, existe una escasa posibilidad de acumular y crecer. La baja capitalización inicial tiende a reproducir en la mayoría de las ME un círculo vicioso: baja productividad de la mano de obra, bajos ingresos, escasa capacidad de reinversión productiva, etc. Por el contrario, las empresas propiamente tal operan con una racionalidad basada en la búsqueda del lucro, el ahorro y la reinversión.

Pese a que todas las empresas se mueven en el mismo universo, pero de manera diferenciada según su racionalidad, que es lo que determina su inserción en los mercados, habría un punto de encuentro entre estas dos racionalidades a nivel de la pequeña empresa y la microempresa de reproducción simple y/o ampliada.

Frente a esta realidad la Corporación de Fomento de la Producción de Chile, que lleva más de 60 años haciendo fomento productivo orientado a las empresas tradicionales, se ha planteado el desafío de hacerlo también en unidades productivas de pequeña escala (MyPE). Para ello ha diseñado e implementado el Programa de Desarrollo y Modernización de Micro y Pequeñas Empresas.

En el marco de dicho Programa el fomento productivo implica asistencia para mejorar la capacidad de competir de las empresas, buscando su acceso a los recursos productivos, en particular al crédito, la capacitación, la asistencia técnica y la tecnología, Se trata de desarrollar capacidades y calificaciones de organización y de gerencia y enfrentar la falta de innovación en tipo de productos, calidad y forma de producción. Considera además, la articulación territorial y temática (eslabonamientos productivos) de las micro y pequeñas empresas entre sí y con empresas mayores (mediana y grandes), a fin de incorporarse a sectores más modernos, vincularse a mercados más amplios dinámicos y rentables, estableciendo canales de comercialización que incluyen el mercado externo o la descentralización de las compras del sector público.

Con el fin de aplicar un instrumento de fomento productivo el Programa focaliza en las microempresas de acumulación simple y ampliada. Es condición básica que exista y opere una empresa, independiente de su tamaño. Las ME de acumulación simple tienen como objetivo generar excedentes para invertir y crecer y no sólo producir ingresos para el consumo. Su inserción en el mercado es precaria y sus ingresos sólo cubren sus costos y el ahorro es escaso, son estables a través del año y tienen un local fijo, que es utilizado comúnmente como vivienda. Las microempresas de acumulación ampliada, por su parte, tienen como finalidad generar excedentes y su productividad es suficiente para producir ingresos para ahorro e inversión. Tienen una posición en el mercado, son permanentes y poseen posibilidades de desarrollo y crecimiento, su local es estable y generalmente fuera del hogar del propietario. Ambas categorías tienen las características de la pequeña empresa, de la que se diferencian por el número de trabajadores y sobre todo por el nivel de la división del trabajo y de su gestión interna.

Los supuestos fundamentales de este Programa son dos: i). Las unidades productivas de pequeña escala son o tienen el potencial de ser económicamente viables y representan por sí mismas una sólida estrategia para el desarrollo económico local, y ii). Muchos de los problemas de las unidades productivas de pequeña escala (MyPE), especialmente aquellos relacionados con producción, tecnología y comercialización pueden ser exitosamente enfrentados, si estas unidades tienen en forma individual, un adecuado apoyo básico, organizado, y un apoyo administrativo y técnico, semejantes a aquellos disponibles para las empresas de mayor tamaño. El Programa realiza los siguientes pasos en su operación.

Focalización: En primer lugar sobre la base de información secundaria, se seleccionan sectores productivos con potencial económico (mercados emergentes e insatisfechos) en determinados territorios, de acuerdo a la focalización territorial y temática de la Corporación.

Comité Consultivo: En segundo lugar se constituye un Comité Consultivo Local de Fomento Productivo en el que participan las distintas instancias vinculadas al fomento productivo de cada comuna, como por ejemplo: los Municipios, asociaciones gremiales de empresarios, organismos públicos y privados vinculados al tema, etc. Quienes tiene la misión de presentar las empresas que serán diagnosticadas.

Diagnóstico y Selección de Empresas: A través de especialistas se aplica un diagnóstico empresarial, que cuenta con cinco áreas temáticas, veinticinco variables y ciento veinte indicadores, permite la creación de la línea de base del Programa, facilitando futuras evaluaciones de impacto, permitiendo medir con mayor exactitud el avance de las empresas, los empresarios y los trabajadores en las distintas etapas de ejecución y lo que es más práctico, permite seleccionar objetivamente unidades productivas sobre la base de indicadores medibles. Se ha desarrollado un Software denominado Magno: Sistema de Diagnóstico y Selección de Empresas que permite: Procesar la información del diagnóstico; Otorgar puntaje y pesos ponderados a cada uno de los indicadores; Emitir un ranking de empresas de mayor a menor puntaje, de acuerdo a los indicadores seleccionados y pesos deseados; Emitir un estado de situación financiera por empresa; Emitir un reporte que resume las princípiales características de la empresa. Cabe señalar además, que permite cruzar todas las variables deseadas, logrando con mucha facilidad información de toda la base de datos (tablas y gráficas) lo que facilita escribir los diagnósticos.

Planes de negocio: El plan individual de negocio es un instrumento fundamental, tanto para el empresario, como para el operador que llevará a cabo el programa de apoyo. El plan de negocio le da al empresario una mejor comprensión de los riesgos que está corriendo y lo capacita para tomar mejores decisiones, es una oportunidad para pensar en todas las facetas de la empresa y examinar diferentes opciones. Ello establece una enorme diferencia, en tanto cuanto, permite prever problemas y tener soluciones preparadas versus improvisar con el problema encima. Por lo tanto, el plan de negocio no es un proyecto cualquiera y requiere de especialistas capaces de asesorar al empresario en su confección y utilización.

Sistema de Seguimiento y Evaluación de Desempeño: cada uno de los proyectos son supervisados mensualmente en terreno, la información es procesada en un software especialmente diseñado que mide el comportamiento y desempeño de cada uno de los proyectos sobre la base de indicadores de gestión predeterminados. Se emite un informe mensual con un ranking (de mayor a menor puntaje) de proyectos, de ejecutores, de territorios, etc.

El Programa tiene tres niveles en su operación: i). El mandante (CORFO) quien financia y supervisa todo el desempeño del programa; ii) Un Agente Intermediario Privado (HAMBURG S.A.) quien tiene a su cargo la dirección técnica y administrativa del Programa, hace los diagnósticos y los planes de negocio y licita su ejecución; y iii). Ejecutores, quienes tienen a su cargo la ejecución de los planes de negocio en términos de asistencia técnica, asesorías, capacitación y administración de una subvención estatal para activos fijos, principalmente.

El Programa en la actualidad ha atendido a un total de 392 empresarios en dos regiones del país. Esta finalizando su fase piloto, en donde se han probado distintas modalidades de intervención. La inversión realizada por el programa hasta el momento supera los 1.312 millones de pesos (US$ 2 millones aprox.); desglosándose como sigue:

 

Costo unitario por componente

Componentes

UF

$

US $

%

Inversión directa vía subvención estatal

90

1.471.500

2.164

40

Asistencia Técnica, Capacitación y Asesorías

80

1.308.000

1.924

35

Intermediación (Diagnóstico y Seguimiento)

57

931.950

1.371

25

Costo Total x Empresa Atendida

227

3.711.450

5.459

100



Programa

F/I

F/T

DIAGNOSTICO

SELECCION

PDME-1 VIII

Agosto 1999

Marzo 2001

300

120

PDME-2 VIII

Septiembre 2000

Noviembre 2001

110

61

PDME-3 VIII

Septiembre 2001

Octubre 2002

283

121

PDME-1 XI

Julio 2001

Febrero 2002

200

50

PDME-2 XI

Abril 2002

Noviembre 2002

100

40

Totales

 

 

993

392